Al pasar por sus puertas cada dìa, renovamos nuestras energìas,
nos sentimos en plenitud, realmente acorazados, y forrados en oro
como dice su escritura, y estamos seguros de que esa cobertura
alcanza para que nuestra alma, se sienta segura en la protecciòn
de Dios, y sea esforzada en el poder de sus fuerzas.
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